La Naturaleza, una Cuestión Sagrada

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) ha lanzado una iniciativa internacional, que presentará oficialmente en la cita de Curitiba, para conservar los lugares sagrados y ancestrales, con la creencia de que la importancia cultural de estos sitios puede ser la llave para salvar la menguante diversidad del planeta.

Un grupo de expertos ha elegido algunos de estos sitios como ecosistemas piloto de importancia global, como un lugar del desierto Chihuahuan en México, donde se dice que nació el sol, o unas cuevas en los bosques Kakamega de Kenia, veneradas por los pueblos Taita y Luhya. Otro sitio es el de un grupo de islas en Guinea Bissau cuyas playas y manglares se utilizan exclusivamente para rituales.

El director ejecutivo del Pnuma, Klaus Töpfer, explica que «conservando estos sitios sagrados y su riqueza biológica se puede jugar un papel importante para lograr la meta de detener la pérdida de biodiversidad en el año 2010». Se trata, además, de reconocer los esfuerzos de conservación que los pueblos indígenas han hecho durante siglos en distintas partes del globo. Un esfuerzo que ha llegado hasta nuestros días en forma de verdaderos paraísos naturales.