Mi experiencia en el retiro espiritual

Mi experiencia en el retiro espiritual podría explicarla de varias maneras. La más sencilla y recurrente, contar mí experiencia sensorial. El viaje, mi estancia allí, ese camino por el corazón de los andes, el primer día, esas mariposas de tamaño descomunal, esos sonidos nocturnos fuera de lo normal, esas plantaciones de coca, la ausencia de elementos básicos como el agua corriente, la electricidad, vamos… como si estuviera en un parque temático.

Ese es el tipo de experiencia que hubiera contado a mis amigos una vez realizado el viaje. Pero he preferido esperar un tiempo e ir un poco más allá, ver el mensaje “oculto” que solo se ve una vez pasado un tiempo. Gracias por abrir una nueva puerta de conocimiento, sabiduría, llámalo como quieras. Desde entonces estoy abierto a una nueva visión de mi realidad que no de la realidad que a mí me rodea. Mi vida cotidiana no ha cambiado pero si mi percepción sobre ella. He sido educado en un entorno occidental donde todo está manipulado y donde el “éxito” solo tiene una cara. Pues mira, resulta que no, hay más caminos. Para mí ha sido el inicio de un camino diferente, como pasar a ver una película en 3D o tener el IPH. “Joel Jahuanchi, que molón, que guay que soy” Puedes estar inmerso en un estilo de vida y creértelo al ciento por ciento como guía de conducta o ser un observador y realmente (en mi situación) estar dentro pero siendo consciente de lo que uno realmente es y ES CAPAZ DE SER. No se trata de criticar ningún estilo de vida, creencias, formas de vida en general, sino ser ese observador que no critica, que no idolatra sino que simplemente se comporta como parte de lo que a uno le toca vivir y desde ese punto de vista hacer por sumar y no restar, eso quiere decir, hacer la vida que uno quiere.

Muchos que lean estas palabras dirán: Joel, que fácil lo pinta este tío. El camino a recorrer (en mi caso) no es fácil. Los apegos están muy arraigados y es difícil deshacerse de ellos. Ojo, deshacerse de ellos no significa odiarlos, sino tener la capacidad mental de que no te dobleguen. Eso es, lo veo, pero yo decido hasta donde quiero llegar.

Tener el control de tu mente, AUTOCONTROL, creo que esta es la palabra clave en el conocimiento de uno mismo. Que no te superen tus emociones. TU ERES EL QUE DECIDE, no tu mente condicionada por tus experiencias pasadas y predispuestas para el futuro. Controla tu mente y obtendrás la libertad. Vive el presente a tope.

Gracias Joel Jahuanchi

Fernando San Estaban – Zaragoza – España. email: [email protected]