Conocer a la Planta Maestra Ayahuasca

Querido, Joel,

Después de casi cinco meses de vivir la experiencia de la maestra ayahuasca contigo en Cusco, no se porqué es tan difícil empezar a hacer un recuento. Quizá sea la eterna lucha de vencer el nerviosismo del ajetreo de la rutina diaria y centrarme en el qué realmente está pasándome y pasando a mi alrededor. Lo positivo de esta sensación es que empecé a identificarla claramente a partir de nuestro encuentro.

No dejo de sentir miedo cuando aparecen algunos retos en la vida. Pero, cuando viene el temor, pienso en cómo cada hecho se disuelve en la eternidad del tiempo y apenas es un mensaje, un abreboca de lo mucho que queda por aprender. Así estoy tratando de darle la medida justa a las cosas, intentando observar y esperar, sin tomar ninguna posición radical. Muchas veces no lo logro, pero sigo insistiendo, sé que eso es clave. Esas tres palabras: Voluntad, Paciencia y Fe, cobran sentido cada vez más.

De la experiencia con la Ayahuasca, recuerdo que no esperaba una preparación alrededor del ritual. Por alguna razón, nunca asocié la disciplina de un “entrenamiento” con las revelaciones que yo esperaba. Quizá pensaba que eso vendría de afuera, que la fuerza estaba fuera de mí, y que yo no tendría nada que hacer para recibir las enseñanzas.

En esos días aprendí que para dejar entrar la paz en nuestro interior hay que poner mucho esfuerzo. Estar muy pendiente de cuales son los viejos hábitos que me sabotean y frenarlos, para estar realmente receptivo. Tus charlas de preparación fueron tan importantes como el ritual en sí. Sólo así supimos que no nos estábamos involucrando en una experiencia psicódelica o recreativa, al llegar el momento de encontrarnos con la Ayahuasca ya era consciente del compromiso conmigo misma de cambiar para avanzar.

Conocer a la Planta Maestra Ayahuasca hoy para mí sigue siendo un misterio. Hay cosas que sentí y vi que aún no entiendo. Como cosas muy concretas que me fueron reveladas de una manera tan simple y tan suave que nunca hubiera esperado.

Lo más importante para mí de este aprendizaje es que a pesar del temor, la angustia, la rabia que a veces pueda aparecer en mi vida y que aún no pueda controlar del todo (aunque esté segura de que soy capaz de hacerlo)… lo más importante es que vivir es una aventura. Cada cosa que pasa sé que tiene una razón, un mensaje detrás. Se que mi visión es muy limitada para el infinito que nos rodea, por eso me concentro es vivir cada día, conocer y conocerme cada vez más.

Mis mejores deseos para tí, Joel. Me alegra mucho haber tenido la oportunidad de conocerte, de hacer real nuestro encuentro. Y que con tanto cariño hayas brindado tus conocimientos. Espero verte en un futuro a tí y la Maestra Ayahuasca.

Un fuerte abrazo!

Carolina A. Rojas Araujo – Venezuela. – [email protected]