Experiencia del tratamiento con Ayahuasca

Dibujo de Cristóbal

Joel Jahuanchi que no intenta ser simpático ni acogedor, te deja solo frente a tus dudas, no te anda solucionando tu viaje, no te entrega fundamentos para que comprendas porqué estas acá, él sabe que esa es TU responsabilidad y él no te la hace más fácil, pero más tarde entenderás que no es porque sea un mal tipo, o quiera ser poco amigable,  es porque él sabe que esto es apenas un primer paso, un filtro que debes superar antes de acceder a la toma de la Ayahuasca ya que lo que se viene puede ser grande, inmenso en realidad.

Cuenta Joel,  que a veces la experiencia de Ayahuasca puede ser muy potente como a veces puedes sentir que no pasa nada, pero que la Ayahuasca esta siempre actuando en ti, aunque sea sutilmente.

Esto lo comprendí después de mi primera ceremonia de Ayahuasca, comprendí que no es un paseo, no es una “experiencita” que se ve desde fuera, es desde dentro que se vive, con mucho coraje, ya que  tu seguridad se vuelve tan pequeña que desaparece, no hay mas defensas mientras la noche se presenta en su total magnitud.

Ahí es donde Joel Jahuanchi aparece como un verdadero compañero y maestro, ahí es donde se agradece su acción y su experiencia, allí es donde él ha experimentado y es ahí donde te puede ser de gran ayuda, ESTE ES MI TRABAJO dice él.

Puedo decir que tuve una buena experiencia en mi paso por Wanamey, no fácil, no regalada, no totalmente amable. Sí recibí calor, limpia, curación. Debo decir GRACIAS  nuevamente, tal como lo hice toda esa noche espontáneamente, mientras era recibido por la Madre Ayahuasca.

Siento que lo que tengo que decir no te va a servir para decidir nada,  creo que no puedo recomendar ni no recomendar un tratamiento espiritual de este tipo a nadie. Depende mucho  de ti mismo.

Lo que te puedo contar es que yo pensé que estaba bien preparado, física y mentalmente, luego en el tratamiento con Ayahuasca bajaron todas mis defensas, me sentí débil, enfermo, sin hambre, solo, a veces con miedo, me acordé de la entrevista que tuve que realizar antes de viajar, donde se pregunta a qué le tienes miedo, yo dije: “A NADA”.  Ahora me rio de esa pretensión, a nada…

Viví esta experiencia pero no gracias a mi preparación si no que gracias a la entrega,  hay que tener una cierta humildad y aceptación frente a lo que te supera, a lo que no tenias previsto,  aunque siempre con fortaleza,  ahora siento que estoy  aprendiendo que las cosas no tienen porqué ser siempre perfectas, ni buenas, ni los días siempre soleados, ni la energía la óptima,  hay  que estar ahí, presente, a pesar de sentirse débil, nervioso, de tener miedo, hay una fortaleza que viene desde más adentro que la fuerza física y mental, esa es la entrega de la que hablo.

Fui muy querido, y muchas veces puesto a prueba, sé también que no ahondé profundamente  en situaciones que me dieron miedo.

La ternura con la que te puede tratar la Ayahuasca no es gratis, cuando estas dentro no es posible esconderse ni esconder nada, se muestra junto a ti lo que tenga que mostrarse, lo único que puedes hacer es permanecer, aceptar, ver, dar gracias, respirar.

No quiero parecer como que supiera mucho al respecto,  al contrario, sé que apenas pude dar un pequeño vistazo, sé que este es un camino de trabajo arduo donde las palabras sobran, pero como decía Joel Jahuanchi con gran sonrisa, al ver que me había enfrentado con situaciones que me superaron, al terminar la primera sesión: “Ahora recién puedes decir que has tomado Ayahuasca… “

Mi breve experiencia me da un pequeño permiso entonces para contarte esta historia; debes saber que la tuya será muy distinta.

Vuelvo nuevamente a sentir que el mensaje se percibe realmente  desde la humildad y me callo.

GRACIAS nuevamente, a la Naturaleza, al Ayahuasca, a Joel Jahuanchi y también a mí. GRACIAS.

Cristóbal R. Hughes – Viña del Mar, Chile – E-mail: [email protected]