La comunidad
nativa de Queros se encuentra ubicada en la zona de uso
múltiple amazónica de la Reserva de Biosfera del Manu, en el
distrito de Kcosñipata, provincia de Paucartambo, departamento
del Cusco. Sus habitantes pertenecen al grupo étnico
Huachipaeri, de la familia lingüística Harakmbut, quienes
actualmente conforman un grupo poblacional bastante
reducido.
Los Huachipaeri han habitado la zona desde
épocas ancestrales, realizando intercambios comerciales con
los Incas, y estableciendo alianzas pacíficas con los
Matsiguenga y los Amarakaeri de la zona. A mediados del siglo
veinte, una misión religiosa reunió a los Huachipaeri,
trasmitiéndoles al poco tiempo una epidemia de viruela que
trajo como consecuencia la muerte de aproximadamente un 65%
del grupo, lo cual en parte explica su reducida población.
Actualmente, la población de la comunidad nativa de
Queros se halla integrada por aproximadamente 40 personas, un
número bastante reducido no solo debido a las enfermedades, si
no también a que en los últimos años muchas familias han ido
abandonando progresivamente el lugar.
El asentamiento
de Queros fue reconocido legalmente como Comunidad Nativa en
el año 1990.
Se encuentra ubicado en la margen
izquierda del río Queros, aproximadamente a 11 km. Al sur este
de la localidad de Pilcopata, a dos horas y media de caminata,
en una zona de selva alta considerada como bosque húmedo
sub.-tropical, presentado un clima cálido y húmedo con
temperaturas promedio que varían entre 22 y 38º C, con
abundantes precipitaciones pluviales entre los meses de
noviembre a marzo. La altitud varía entre 900 y 1000
m.s.n.m. Los suelos de la comunidad son aluviales y
usualmente de color pardo grisáceo, presentando una textura
variable, caracterizados por una alta acidez en su
composición, lo cual determina que la fertilidad agrícola sea
considerablemente baja. Sin embargo, los pobladores cultivan
plantas de cítricos, pacae, palta, azúcar huayo, castaña,
entre otras, obteniendo productos de buena calidad aunque en
proporciones reducidas.
Las viviendas en su mayoría
conservan el estilo de construcción tradicional, edificadas
sobre pilotes de madera y techos de palma o palmera,
utilizando mayormente elementos naturales. Aunque algunas
casas presentan techos de calamina, existe una tendencia
orientada hacia el uso de los materiales tradicionales debido
a que permiten un ambiente interno más fresco especialmente en
los días cálidos.
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