Mal del Susto Andino
Mal del Susto
Existe entre las numerosas afecciones patológicas de la vida indígena, una misteriosa y maléfica enfermedad entre la población indígena típicamente quechua, se trata de "El Susto" la cual azota sin piedad repentinamente a sus victimas. Clínicamente la afección se presenta tanto en hombres como en mujeres de cualquier edad, pero quizás mas frecuentemente en los niños y raramente en gente anciana.
El azote maléfico se caracteriza por que el sujeto que la padece comienza a adelgazar, su semblante se vuelve cada vez mas pálido, la melancolía y la tristeza lo invaden, el apetito disminuye dramáticamente, y cada vez mas la persona con este estigma va descuidando su aspecto personal. Cada día se vuelve mas perezoso, busca desesperadamente la exposición a los rayos del sol, y languidece poco a poco. Al principio de la afección su temperatura es baja, pero a medida que pasan los días va subiendo hasta que en los últimos momentos de la maldición o enfermedad, le hace hasta incluso delirar. Generalmente también se producen horrorosos y espectaculares vómitos de sangre entre estertores y violentas y desenfrenadas diarreas.
Por otra parte el enfermo si es un infante se vuelve tímido y miedoso y si ya es adulto el sujeto se vuelve terriblemente depresivo y asténico. Durante el sueño el enfermo se sobresalta extrañamente y de manera violenta -los indígenas califican este hecho como "el tillekshan")- y según la creencia popular esto se debe a que del mismo suelo se le envía al receptor de "el susto" los diabólicos "patzam-jitan" provocando crisis de pavor horrendo que en determinadas ocasiones le hacen incluso saltar bruscamente de la cama con los ojos desorbitados,Helvética y con gritos desacompasados. Poco a poco la persona afectada se vuelve amarilla, sus facciones se le endurecen y tiene una mirada melancólica y perdida ("michko").
Generalmente esta enfermedad o diabólica maldición termina con la muerte del individuo en cuestión, sino se actúa con rapidez y se consiguen los tratamientos mágicos. Hasta ahora la explicación científica de los curiosos e intrigantes síntomas, nos dan estas características expresadas. Sin embargo la creencia popular del indígena, es totalmente diferente y se viene a explicar de boca en boca como "La Leyenda o el Mito de Jani" en la que según la cultura tradicional de la América del Sur se pone en causa la separación circunstancial del alma humana y del cuerpo.
Esta forma alegórica del "Vuelo del Alma" que esta representada con sus variantes en numerosas mitologías, posee en el caso andino un valor particular que se muestra con originalidad y diferencia. La naturaleza expresándose con toda su maldad, se aprovecha circunstancialmente de individuos débiles que ocasionalmente afectados por una sorpresa o susto, quedan en segundos débiles y expuestos a las horrendas maldades imanantes de la tierra y de la vileza y villanía errantes...
El chaman, necesita ser avisado prontamente, tiene que ser de los buenos y mas capacitados,y merced a intrincados y largos ritos y ceremonias ancestrales, conseguir el restablecimiento de la persona afectada, encontrando el lugar del cuerpo por donde el alma se ha escapado y a continuación hacerla que se reintegre de nuevo en el cuerpo humano.
En algunas zonas, la tradición popular considera que el lugar dejado por el alma furtiva no queda vacante sino que penetra en el cuerpo un "Príncipe Malvado" que habrá que expulsarse primeramente antes de hacer entrar de nuevo en el alma del infeliz.
No hay lugar exacto en donde el misterioso "Susto" se pueda presentar, aunque la tradición nos habla especialmente de terrenos abruptos y accidentados, solitarios ,Helveticay agrestes, profusión de "santuarios naturales" propios de aquellas tierras, tales como cuevas tétricas y obscuras, lagos solitarios, etc. Generalmente se considera que existen "lugares malos", sitios en donde se producido algún mal, escenarios de horrorosos crímenes, de sangrientos aquelarres, que según la creencia popular son la morada de "criaturas infernales".
Tenemos también otra "tradición popular" que nos habla arcanamente de "los gentiles" y sus "espacios sagrados". Los gentiles, esos espíritus ancestros que han acrecentado su poder después de muertos y que su lugar de encuentro y residencia el llamado "huaca" puede estar en cualquier lugar recóndito de las antes citadas montañas, o lagos solitarios. Es allí donde la maldad inicia su furor y se refugia en los estertores del mal, y lanza sus terribles acciones sobre los desamparados que reciben "El Susto".
Continúan las leyendas hablando de una tierra "El Collao" la cual estaba poblada de pigmeos, que vivían en la oscuridad y adoraban a la Luna y a maléficos animales como la serpiente. Y un día el Sol apareció con todo su poder y los quemó, reduciéndolos al estado de huesos calcinados, y he aquí el peligro latente de estas tumbas diseminadas en lugares ignorados, ya que si alguien penetra sin saberlo o toca algo de estas sepulturas perdidas, las denominadas "Chulpas" corre el riesgo de ser visitado por "El Susto".
El azote maléfico se caracteriza por que el sujeto que la padece comienza a adelgazar, su semblante se vuelve cada vez mas pálido, la melancolía y la tristeza lo invaden, el apetito disminuye dramáticamente, y cada vez mas la persona con este estigma va descuidando su aspecto personal. Cada día se vuelve mas perezoso, busca desesperadamente la exposición a los rayos del sol, y languidece poco a poco. Al principio de la afección su temperatura es baja, pero a medida que pasan los días va subiendo hasta que en los últimos momentos de la maldición o enfermedad, le hace hasta incluso delirar. Generalmente también se producen horrorosos y espectaculares vómitos de sangre entre estertores y violentas y desenfrenadas diarreas.
Por otra parte el enfermo si es un infante se vuelve tímido y miedoso y si ya es adulto el sujeto se vuelve terriblemente depresivo y asténico. Durante el sueño el enfermo se sobresalta extrañamente y de manera violenta -los indígenas califican este hecho como "el tillekshan")- y según la creencia popular esto se debe a que del mismo suelo se le envía al receptor de "el susto" los diabólicos "patzam-jitan" provocando crisis de pavor horrendo que en determinadas ocasiones le hacen incluso saltar bruscamente de la cama con los ojos desorbitados,Helvética y con gritos desacompasados. Poco a poco la persona afectada se vuelve amarilla, sus facciones se le endurecen y tiene una mirada melancólica y perdida ("michko").
Generalmente esta enfermedad o diabólica maldición termina con la muerte del individuo en cuestión, sino se actúa con rapidez y se consiguen los tratamientos mágicos. Hasta ahora la explicación científica de los curiosos e intrigantes síntomas, nos dan estas características expresadas. Sin embargo la creencia popular del indígena, es totalmente diferente y se viene a explicar de boca en boca como "La Leyenda o el Mito de Jani" en la que según la cultura tradicional de la América del Sur se pone en causa la separación circunstancial del alma humana y del cuerpo.
Esta forma alegórica del "Vuelo del Alma" que esta representada con sus variantes en numerosas mitologías, posee en el caso andino un valor particular que se muestra con originalidad y diferencia. La naturaleza expresándose con toda su maldad, se aprovecha circunstancialmente de individuos débiles que ocasionalmente afectados por una sorpresa o susto, quedan en segundos débiles y expuestos a las horrendas maldades imanantes de la tierra y de la vileza y villanía errantes...
El chaman, necesita ser avisado prontamente, tiene que ser de los buenos y mas capacitados,y merced a intrincados y largos ritos y ceremonias ancestrales, conseguir el restablecimiento de la persona afectada, encontrando el lugar del cuerpo por donde el alma se ha escapado y a continuación hacerla que se reintegre de nuevo en el cuerpo humano.
En algunas zonas, la tradición popular considera que el lugar dejado por el alma furtiva no queda vacante sino que penetra en el cuerpo un "Príncipe Malvado" que habrá que expulsarse primeramente antes de hacer entrar de nuevo en el alma del infeliz.
No hay lugar exacto en donde el misterioso "Susto" se pueda presentar, aunque la tradición nos habla especialmente de terrenos abruptos y accidentados, solitarios ,Helveticay agrestes, profusión de "santuarios naturales" propios de aquellas tierras, tales como cuevas tétricas y obscuras, lagos solitarios, etc. Generalmente se considera que existen "lugares malos", sitios en donde se producido algún mal, escenarios de horrorosos crímenes, de sangrientos aquelarres, que según la creencia popular son la morada de "criaturas infernales".
Tenemos también otra "tradición popular" que nos habla arcanamente de "los gentiles" y sus "espacios sagrados". Los gentiles, esos espíritus ancestros que han acrecentado su poder después de muertos y que su lugar de encuentro y residencia el llamado "huaca" puede estar en cualquier lugar recóndito de las antes citadas montañas, o lagos solitarios. Es allí donde la maldad inicia su furor y se refugia en los estertores del mal, y lanza sus terribles acciones sobre los desamparados que reciben "El Susto".
Continúan las leyendas hablando de una tierra "El Collao" la cual estaba poblada de pigmeos, que vivían en la oscuridad y adoraban a la Luna y a maléficos animales como la serpiente. Y un día el Sol apareció con todo su poder y los quemó, reduciéndolos al estado de huesos calcinados, y he aquí el peligro latente de estas tumbas diseminadas en lugares ignorados, ya que si alguien penetra sin saberlo o toca algo de estas sepulturas perdidas, las denominadas "Chulpas" corre el riesgo de ser visitado por "El Susto".

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