miércoles 3 de febrero de 2010

LA BIODIVERSIDAD, MADRE DE LA AGRICULTURA



Este nombre se da a la gran cantidad de plantas y animales que hay en nuestro suelo.
Esto se debe a que en el Perú existen 85 climas de los 115 que hay en el mundo; por la presencia de la cordillera andina, por las diferentes distancias de la línea ecuatorial, por la corriente de agua fría que baña la zona tropical del mar y por otros factores.
Nuestros antepasados que vivieron alrededor de 10 000 años en este territorio, fueron educados por él en su manejo, eso forjó una raza agrícola excepcional que domesticó 182 especies vegetales, entre ellas algunas muy alimenticias como la maca, el tarwi o chochos, la quinua, la qañiwa, la kiwicha. Tenemos 3,000 variedades de papas. La coca tiene excelentes virtudes nutricionales además de las medicinales, por eso nuestra raza, gran conocedora de la naturaleza le otorgó gran importancia social y religiosa. La población peruana conoce las virtudes medicinales de 4,500 especies de plantas. Nuestros antepasados convirtieron la vicuña en alpaca y el wanako en llama.
Esa raza produjo una tecnología agrícola apropiada a nuestro suelo irregular, construyeron entre otras cosas andenes y magníficos canales.
La producción estuvo organizada por cuencas y microcuencas, hubo planificación de la producción agrícola del Tawantinsuyo. Había almacenes en todo el territorio del Estado incaico, con alimentos conservados como chuño, ch’arki, chochoqa, para alimentar a la población en épocas de hambruna producida por un desastre natural.
Todos esos conocimientos y esa planificación productiva debemos usarlas como base para la construcción del Perú del futuro cuando el gobierno de nuestro país esté en manos de su población y por lo tanto esté a su servicio.

La Cultura Andino Amazónica en la Nueva Currícula Educativa

Miguel Lora Ortuño

Entendemos por cultura al conjunto de conocimientos científicos, literarios y artísticos adquiridos; al conjunto de estructuras sociales, religiosas, etc., y de manifestaciones intelectuales, artísticas, etc., que caracterizan a una sociedad. De manera más general, podemos decir que cultura es todo lo que el hombre ha transformado y creado sobre la naturaleza.

Cuando las autoridades hablan de la cultura andino-amazónica como uno de los principios de la nueva currícula educativa, ¿quieren hacer entender que estas formas culturales encierran a todo el ámbito nacional? ¿Qué todos los que viven en el Occidente están impregnados de la cultura andina y la totalidad de los orientales de la cultura amazónica? Este pensamiento esquemático es insostenible.
Los hombres adquieren una estructura cultural, formas de conciencia y modos de concebir la realidad, según la manera cómo y con qué medios producen; cómo viven; cuál es el grado e desarrollo material en el medio donde existen. "La existencia social determina la conciencia social", decía Marx.
Estamos obligados a analizar, de la manera más objetiva posible, cómo es Bolivia. Se trata de un país de economía combinada; están presentes todos los estadios por donde ha pasado la humanidad en su desarrollo, desde formas de producción recolectoras (barbarie), pasando por formas de producción esclavistas, feudales, hasta la producción maquinizada más avanzada del capitalismo, sobre todo en la parte de la economía extractiva.
Demográficamente, ¿qué porcentaje de la población boliviana vive aislada exclusivamente en formas de producción primitivas, anteriores al capitalismo? ¿Un 30 o 40%? Estos sectores, por la manera en que producen, con herramientas primitivas y desprovistas del auxilio de las ciencias, en su relación con la tierra están obligados a atribuir a los fenómenos naturales poder y espiritualidad, concepción animista común a todos los pueblos primitivos. Por ejemplo, para ellos, la cantidad de comida no depende de la capacidad productiva del hombre, sino de la bondad o la avaricia de la "Pachamama" a quien hay que complacerla con ofrendas, "challas", "pijcheos", etc.

Pero, ¿qué de aquel otro sector de la población que actúa inmerso en las formas de producción capitalistas, con el auxilio de la tecnología más avanzada, ese sector que vive en las grandes ciudades totalmente aislado de la naturaleza? No cabe duda, desarrolla una conciencia y una manera de concebir la realidad distinta a la del campesino originario que raras veces tiene la oportunidad de llegar a las grandes ciudades, está al margen del mercado y de las bondades y las deformaciones de la cultura universal.
Algunos defensores de la cultura andina nos dirán que también, cada primer viernes de mes, la gente de la clase media y los obreros "challan" o hacen la "khoa". Eso es cierto, pero nadie podrá negar que esas prácticas culturales tienen connotaciones muy diversas.

Para las capas de la clase media, estas prácticas se han convertido en formas de vida social que terminan en fiestas y farras, y que llenan determinadas necesidades de comunicación entre gentes que durante la semana viven absorbidas por las obligaciones del trabajo. Entre las personas con inclinaciones religiosas se produce una simbiosis cultural donde son comunes las asociaciones de los dioses cristianos y los paganos o la superposición de la "pachamama" y la virgen María.

En materia educativa, es un abuso el pretender generalizar la cultura andino-amazónica a una realidad diversa y extremadamente compleja. Ahora los críticos de la homogeneización urbana del Código de de la Educación movimientista se han desplazado al polo opuesto, están postulando una homogeneización andino-amazónica en todos los sectores que no tienen nada que ver con estas formas de cultura.
Lo grave y retrógrado es que con esta concepción educativa no sólo se está planteando la convivencia de formas culturales que representan al pasado y al presente, sino la primacía de la primera sobre los logros de la cultura universal; por esta razón, la curricula que se pretende imponer pondrá en un plano superior las costumbres, las cosmovisiones nativas, las formas de producción primitivas, los "saberes andinos" que abusivamente llaman conocimientos científicos, etc., con referencia al desarrollo de la ciencia universal.

Como estos teóricos niegan el valor de la razón por representar a la "cultura occidental", confunden por ejemplo cosmovisión con filosofía. Ramiro Cuentas, el teórico andino stalinista, por ejemplo, ha dicho que la cosmovisión andino-amazónica se enseñará en la asignatura de Filosofía.

Críticos de la "cultura occidental" no van más allá del conductismo capitalista

Los defensores de la nueva currícula parten del diagnóstico correcto de que la educación, hasta ahora, ha sido y es repetitiva y memorística, pero, debido a sus limitaciones, no señalan a qué se debe esta caracteristica de la educación universal.

Estos señores que teorizan que la naturaleza y el hombre son una unidad inseparable, que el hombre es la prolongación de las piedras y que comparte de la espiritualidad de los fenómenos naturales; están impedidos de comprender la esencia del fenómeno del conocimiento como producto de la relación entre un sujeto actuante y transformador y el objeto en permanente cambio y movimiento.
Desconocen que el hombre, si bien es el resultado más elevado del desarrollo de la naturaleza, es también el resultado de muchos saltos cualitativos que lo hace esencialmente diferente de los niveles de evolución inferiores y, precisamente, la conciencia es una de las manifestaciones de este proceso.
No hay que cansarse de repetir que las actuales características de la educación obedecen a la naturaleza de la producción capitalista donde se produce una ruptura entre la fuerza de trabajo y los medios de producción que, en el plano educativo, se manifiesta como la ruptura de la relación entre el alumno y el verdadero objeto del conocimiento. En esto consiste la causa última de la crisis de la educación en nuestra época que se refleja en la imposibilidad de lograr el conocimiento y la construcción de la ciencia. Toda reforma, que se precie de ser seria, no puede hacer abstracción de este problema y tiene ese pecado la reforma indigenista del gobierno.
Si realmente se busca superar la crisis educativa, la tarea es restablecer esta relación sujeto - objeto, en la que el primero actúa sobre el objeto de manera transformadora y creadora, en esto radica el trabajo como una verdadera categoría pedagógica, como el único medio donde efectivamente puede darse el fenómeno del conocimiento.
Además, es el único medio en el que el ser humano, no sólo desarrolla sus potencialidades cognitivas, sino también su cuerpo, su sensibilidad, su imaginación, etc.; a esto hemos llamado el desarrollo integral del ser humano.
No se tata, por otra parte, de un proceso que realiza el ser humano de manera individual, estamos hablando del proceso educativo inmerso en la producción social.
Nada tiene que ver con esta concepción educativa la reforma indigenista y su malla curricular. Cuando hablan de "la educación para la producción" no van más allá de la concepción funcionalista del conductismo utilitarista.
Señalan que es preciso desarrollar en el alumno, desde los primeros cursos de la escolaridad, "competencias y destrezas" en determinadas actividades productivas. La idea es que, al suprimirse el bachillerato humanístico, vigente hasta ahora, se imponga en todo el sistema educativo el bachillerato técnico - humanístico. Los alumnos deben ser aptos para desarrollar actividades productivas y especializados en las diferentes ramas de la producción.
Se trata pues de la tradicional concepción de que la educación debe formar hombres útiles para la producción, mano de obra calificada o técnicos competentes como auxiliares de la producción cada vez más complicada. Esto mismo es lo que, en su momento, plantearon los teóricos del conductismo que bien respondía a las necesidades de la producción capitalista; pero, a diferencia de nuestros indigenistas, tuvieron la ventaja de haber desarrollado toda una concepción psicológica basada en la relación estímulo - reacción que determina el desarrollo de la conducta humana.

¿Qué base epistemológica nos proponen los "sabios andinos"? simplemente la inmersión del hombre como parte componente e indisoluble, sin ninguna diferencia esencial con los fenómenos de un cosmos pletóricos de espiritualidad. Si tomamos como base semejante principio, antes que epistemológico religioso - panteista, estamos lejos de tomar el fenómeno educativo desde una perspectiva realmente científica.
Cuando la reforma "Siñani - Pérez" y su malla curricular hablan de la educación para la producción es indisimulada su orientación de pretender revalorizar y generalizar formas de producción pre - capitalistas, o sea el atraso, en un mundo en que la tecnología ha dado tantos saltos. Para justificar ese despropósito nos dicen que la tecnología occidental destruye la naturaleza y por eso hay que retornar a las formas y técnicas de la producción tradicionales.
No es la máquina quien destruye la naturaleza sino la angurria de ganancia del capitalista. De lo que se trata, si queremos salvar el habitat terrestre del hombre, es acabar con la barbarie capitalista que está destruyendo no sólo al planeta sino también a sus habitantes.

La concepción educativa indigenista es retrógrada porque pretende volver al pasado y afincarse en el atraso con la esperanza de encontrar la felicidad.
No se trata de negar simplemente todo lo que ha hecho el capitalismo, si esto se entiende por cultura occidental, sino de rescatar todo el desarrollo de la ciencia y la tecnología para ponerlo al servicio del conjunto de la humanidad y producir de manera racional preservando la naturaleza.

miércoles 30 de septiembre de 2009

Fotos de la Reserva de Biosfera del Manu

Fotos de la Reserva de Biosfera del Manu - Pilcopata



sábado 15 de agosto de 2009

Curso de Medicina Tradicional Andina - Amazónica

CURSO DE FORMACIÓN BÁSICA “INTRODUCCIÓN A LA MEDICINA TRADICIONAL ANDINA Y AMAZÓNICA”

Los conocimientos de la medicina ancestral de las culturas andinas y amazónicas, acumulados a través del tiempo, se han convertido en una fuente de sabiduría debido a las posibilidades que ofrece para el tratamiento integral del bienestar humano. Sin desmerecer los conocimientos médicos facultativos de la cultura modera, los que de hecho son complementarios, la medicina tradicional es la puerta de entrada hacia un universo mágico compuesto no solo por el profundo saber de las propiedades curativas de las plantas medicinales, sino que, por sobre todo, tras de ella convergen filosofías de vida y espiritualidad enclavadas en una concepción sagrada de los elementos naturales.Los componentes de la naturaleza, es decir, las plantas, animales, minerales y el hombre, no son considerados objetos inanimados con propiedades químicas susceptibles de extraer para el beneficio personal o material, no. La naturaleza, concebida como la energía vital más poderosa, alberga vida, fertilidad, productividad, sanación y crecimiento espiritual. Paralelo al mundo cotidiano actúan energías propiciatorias de la armonía y el equilibrio con el cosmos y de la búsqueda del saber y el entendimiento; en otras palabras, las plantas actúan según la voluntad de las energías espirituales que la componen. Esta forma de mirar el mundo nos lleva a considerar “lo racional de lo irracional, lo tangible de lo intangible y lo visible de lo invisible”. Adentrarse en esta visión le permitirá entender de una manera más amplia los principios espirituales, físicos, emocionales y mentales del ser humano.Agua, fuego, tierra y aire, son los cuatro elementos de la naturaleza. Dejemos de verlos como “recursos” y démosles categorías más altas, talvez “elementos purificadores y sanadores”, “recursos espirituales” o “energías vitales”. Todo padecimiento físico y espiritual que el hombre sufre durante su vida está relacionado con el desequilibrio o el desgaste de una o de las cuatro energías vitales de la naturaleza. Para recomponer este equilibrio o revitalizar la pérdida, necesitamos de la ayuda de especialistas, de sanadores andinos o amazónicos que heredaron por la fuerza de la palabra sus conocimientos ancestrales. Como vemos, es una ciencia que escapa a certificados o títulos emitidos oficialmente, es una ciencia honorífica, es una ciencia sustentada en la universidad de la vida, aquella que da certificados fechados en milenios; pero no es un conocimiento privilegio de todos, sino de aquellas personas que eligieron ser sus portadores por convicción o por herencia; esta ciencia es potestad de aquellas personas que decidieron encaminarse en una vida espiritual armoniosa, de constante aprendizaje, de crecimiento personal, de autoreflexión, de armonía y sanación. El Centro Wanamey, dentro de sus actividades, realiza el curso de formación básica INTRODUCCIÓN A LA MEDICINA TRADICIONAL ANDINA Y AMAZÓNICA. Usted puede elegir uno de los siguientes módulos:
- MÓDULO 1: MEDICINA TRADICIONAL ANDINA (4 días). - MÓDULO 2: MEDICINA TRADICIONAL AMAZÓNICA (5 días). - MÓDULO 3: MEDICINA TRADICIONAL ANDINA Y AMAZÓNICA (9 días). Este módulo combina los módulos 1 y 2.El módulo de medicina tradicional andina se llevará a cabo en el Centro de Meditación “Monte Águila”, ubicado en las faldas del Apu Pachatusan, localidad de Saylla (a 30 minutos al sur de la ciudad del Cusco, Perú) El módulo de medicina tradicional amazónica se llevará a cabo en el Centro de Medicina Tradicional Wanamey, ubicado en la localidad de Pilcopata (de nueve a 12 horas de viaje desde la ciudad del Cusco) Zona Cultural de la Reserva de Biosfera del Manu.El tercer módulo se llevará a cabo tanto en el Centro de Meditación “Monte Águila” (Saylla) como en el Centro de Medicina Tradicional Wanamey (Pilcopata). Cabe recalcar que nuestros objetivos están orientados a ofrecerles conocimientos introductorios sobre la medicina tradicional andina y amazónica y brindarles herramientas básicas relacionadas a la práctica de la medicina tradicional.
MetodologíaEl curso será ofrecido por reconocidos sanadores de la medicina tradicional andina y amazónica. Cada módulo es intensivo, es decir, requerimos que los participantes ofrezcan la mayor concentración durante el desarrollo del curso; necesitamos de su máxima voluntad mental y física, ya que los conocimientos filosófico – prácticos que le impartiremos ameritan que el curso sea más que todo un retiro espiritual místico.Asimismo, exigimos a los participantes el mayor respeto a las ideas y conceptos que verterán nuestros sanadores y el acatamiento a los ayunos y ceremonias iniciáticas.
Fecha de realizaciónConsulte para mayor información contactenos.
TEMARIO DEL MÓDULO 1: MEDICINA TRADICIONAL ANDINATema 1: Principios de la espiritualidad y sabiduría andina.- Principios filosóficos y doctrinarios que caracterizan a la medicina tradicional andina; iniciación y formación de un curandero o paqo; la “misa”, “mesa”, “missa” andina; ritual de ofrenda a la Pachamama (Madre Tierra); ritual de iniciación o Karpay (bautismo o confirmación en el mundo andino que simboliza el paso a la dimensión espiritual andina)Tema 2: Introducción a la medicina tradicional andina.- Antigüedad; el por qué de las enfermedades y cómo están relacionadas con los elementos sagrados (tierra, aire, agua y fuego); lectura de la hoja de coca; curaciones tradicionales con ofrendas; ceremonia de limpieza y curación con los cuatro elementos sagrados.Tema 3: Medicina natural y plantas medicinales de los andes.- Técnicas para diagnosticar enfermedades; limpieza del cuerpo (ayunos, lavados de sangre y del estómago); terapias de limpieza y curación con huevo y animales; preparación de plantas medicinales.
TEMARIO DEL MÓDULO 2: MEDICINA TRADICIONAL AMAZÓNICATema 1: Introducción a la medicina tradicional amazónica.- Principios espirituales amazónicos; iniciación y formación de un curandero dentro de la medicina amazónica; utilización de plantas medicinales con fines de limpieza y purificación.Tema 2: El mundo mágico en la medicina amazónica.- Interpretación del mundo simbólico amazónico; conexión con el mundo mágico y elementos sagrados. Tema 3: Plantas maestras, sagradas y mágicas.- Filosofía amazónica en la utilización de las plantas maestras; dietas con plantas sagradas; plantas mágicas como un modo disciplinado de obtener curación, poder y crecimiento espiritual; técnicas de diagnóstico y tratamiento de enfermedades.
TEMARIO DEL MÓDULO 3: MEDICINA TRADICIONAL ANDINA Y AMAZÓNICATema 1: Principios de la espiritualidad y sabiduría andina.- Principios filosóficos y doctrinarios que caracterizan a la medicina tradicional andina; iniciación y formación de un curandero o paqo; la “misa”, “mesa”, “missa” andina; ritual de ofrenda a la Pachamama (Madre Tierra); ritual de iniciación o Karpay (bautismo o confirmación en el mundo andino que simboliza el paso a la dimensión espiritual andina)Tema 2: Introducción a la medicina tradicional andina.- Antigüedad; el por qué de las enfermedades y cómo están relacionadas con los elementos sagrados (tierra, aire, agua y fuego); lectura de la hoja de coca; curaciones tradicionales con ofrendas; ceremonia de limpieza y curación con los cuatro elementos sagrados.Tema 3: Medicina natural y plantas medicinales de los andes.- Técnicas para diagnosticar enfermedades; limpieza del cuerpo (ayunos, lavados de sangre y del estómago); terapias de limpieza y curación con huevo y animales; preparación de plantas medicinales.Tema 4: Introducción a la medicina tradicional amazónica.- Principios espirituales amazónicos; iniciación y formación de un curandero dentro de la medicina amazónica; utilización de plantas medicinales con fines de limpieza y purificación.Tema 5: El mundo mágico en la medicina amazónica.- Interpretación del mundo simbólico amazónico; conexión con el mundo mágico y elementos sagrados.Tema 6: Plantas maestras, sagradas y mágicas.- Filosofía amazónica en la utilización de las plantas maestras; dietas con plantas sagradas; plantas mágicas como un modo disciplinado de obtener curación, poder y crecimiento espiritual; técnicas de diagnóstico y tratamiento de enfermedades.

domingo 7 de septiembre de 2008

Ayahuasca, testimonio curación

Crónica en tierras de la Ayahuasca
Ya en el aire, en el vuelo 1364 de Aerolíneas, Buenos Aires – Lima, me preguntaba por qué diablos me hallaba viajando hasta un punto desconocido de la selva peruana… Un viaje de miles de kilómetros, de hecho, en busca de algo bajo los auspicios de la legendaria ayahuasca. Un misterio: soy licenciado en letras, escritor, empresario, tengo mujer y una hija de un año que me llena de felicidad. No me debería faltar nada, y sin embargo… Por otra parte, a mis 37 años, recuerdo haber sido parte del grupo de Carlos Castaneda, incursionado en mi mundo interior en el hiperespacio con plantas y químicos, he viajado a la India en un retiro de 21 días con Ama y Bagabán, etcétera. Como sea, ostentaba, antes del viaje a Perú, un prontuario de búsqueda y escalada, por así decirlo, cuanto menos, vistoso. Sin embargo, la planta maestra hacía años que me esperaba, o al menos así yo lo sentía, y no hablo de un delirio, sino de una sensación física, como tener hambre, y emocional, como sentir una pérdida. Y ahora debo decir, ya de vuelta del viaje, que en el centro Wanamey me vi en la situación de tener que trabajar como un idiota (que era) conmigo mismo, lo que no fue nada fácil ni plácido. Y aunque parezca paradójico, siento una enorme gratitud con el Centro Wamaney y a Joel Johuanchi.
Antes que nada, mi experiencia con la ayahuasca fue algo de lo más pedestre, a la vez que descomunal y mágica. El chamán, -Joel Johuanchi- exigente y justo, y, sobretodo, la madre ayahuasca, me guiaron con pie firme hacia un lugar donde, primero, yo soy un hombre, quien afronta las consecuencias de sus actos; y segundo, donde soy responsable de mi mismo y de algo más…; y tercero y cuarto y quinto no tiene caso que los traduzca en palabras por tanto no significarían nada para quien las lea. De otro modo, la función de la presente reseña es otra. Perú es un país maravilloso para aprender de lo que nos rodea por dentro y por fuera, de eso no tengo dudas; es más: diré que más bien tengo certezas – la planta me dio un empujón y mandé mis dudas a freír churros, y ahí siguen: friendo churros, muy años luz de mi conciencia. En retrospectiva, rememoro los días del retiro en Wamaney y me sorprendo de mi suerte de haber sido curado de tal manera: la planta recorrió mi cuerpo por horas y horas en obra de sanación; me guió con firmeza en fortalecer mis flaquezas y en lograr la calma de un manso lago y el equilibrio de un hombre completo. Por momentos, los sonidos de la selva parecían estallar en mi cabeza, los miedos amenazaban con obligarme a salir corriendo de aquel lugar, y, no obstante los obstáculos y lo terrible y abrumador de los oscuros laberintos del sí mismo, la enseñanza llegó. Casi nada fue fácil para mí durante esos cinco largos días. Sólo al final, en el último día, la planta decidió que mi persona había cumplido con los mínimos requisitos para dejar Wanamey, y reiniciar, ya de vuelta en mi hogar, el desafío de todos los días. Y si el chamán Joel Johuanchi me permite repetir unas pocas palabras suyas, entonces, las repito y entonces digo: Soy un obrero de la luz. Después de todo, a pesar de ser empleador, siempre sospeché que en el fondo era un proletario. Ja. Para concluir esta breve reseña, les diré a los estimados postulantes al encuentro con la planta maestra en el Centro Wamaney, lo siguiente: Están ante un momento sagrado, único, donde no hay lugar para la distracción. No hay lugar para guajes pinchados… En fin, sospecho que el suyo no será un viaje a las Galápagos, sino un viaje de poder, donde el cimbronazo te llegará hasta el mismo bonete. Ja. Alabado seas. Este enunciado expresa la esencia de mi experiencia, siendo un humilde viajero.
3 de Septiembre del 2008 Sergio Povedano - Sur de Argentina - spovedano@gmail.com

domingo 31 de agosto de 2008

Chamanismo y los estados alterados de conciencia

Lucky Arreola
El chamanismo como entrada mágica a mundos superiores. En la mayoría de los pueblos indígenas la existencia de otros mundos, o un universo de varios niveles es una realidad, para los Signas y Secoyas, por ejemplo, existen el mundo subterráneo, llamado "hogar de la tierra", el mundo celestial y el terrenal, donde viven los mortales.
Para Juan Ruiz Naupari el propósito original de chamanismo era el autoconocimiento y como tal, constituye uno de los caminos más antiguos hacia el despertar del ser humano o la iluminación, como se le llama en otras doctrinas. A éste tipo de chamanismo Naupari lo llama chamanismo esencial para diferenciarlo de la visión actual, cargada de «chamanismos». Otro investigador del tema José María Fericgla argumenta que actualmente no se puede hablar de chamán ni de chamanismo en términos genéricos, ya que hoy en día coexisten distintos tipos de chamanes y de chamanismos.
Lo que diferencia a unos de otros es, en primer lugar, su propósito y en segundo lugar la tradición a la que pertenecen y la formación que han recibido, ya que los distintos chamanes difieren de la imagen clásica en función de su origen, su inclinación y sus objetivos; además de que en la actualidad se ha desvirtuado su función ancestral.

Según el investigador rumano Mircea Eliade, el chamán es al mismo tiempo, el portador y hacedor de mitos, el místico extático, el guía espiritual y el curandero de un grupo social. De tal forma que la sesión chamánica viene a ser un evento de carácter público en el que la comunidad se reúne para realizar un ritual según una intención particular: la curación de un enfermo, la celebración de una fiesta religiosa, el entrenamiento de un nuevo chamán, el inicio de la época de caza, siembra o recolección, el agradecimiento o el apaciguamiento de la ira de los espíritus, el combate de una plaga o una epidemia y sin sinnúmero de justificaciones más. Bajo esta óptica, el chamán cura, sostiene la coherencia social y cultural de su pueblo, tiene un conocimiento extraordinario de las plantas medicinales y ha conservado, en muchos casos, un sorprendente manejo ecológico del medio ambiente. Para Fericgla el chamanismo es el primer sistema histórico organizado para buscar el equilibrio psíquico y físico del ser humano.
En El viaje del chamán, Rowena Patte asegura que lo que se describe como «viaje chamánico» o «vuelo mágico» es «un viaje del alma a través de la experiencia estática», que puede tener muchos nombres y métodos, «pero en esencia es una apertura hacia la totalidad de los mundos del espíritu, lo humano y la naturaleza».
El éxtasis chamánico, al igual que el de ciertas tradiciones religiosas, como el samadhi budista, el fana sufí y el «estado beatífico» cristiano, es un estado de «viaje» o vuelo mágico. En el éxtasis chamánico el énfasis radica en los viajes místicos al mundo superior o inferior, para encontrarse cara a cara con los espíritus, los dioses y los demonios, incluye fenómenos clarividentes como voces y visiones (percepciones en ausencia de un objeto real, a diferencia de las ilusiones que son percepciones alteradas de un objeto presente, según los definen los siquiátras), que facilitan la orientación o información para alguna curación, o para el crecimiento espiritual y la solidaridad en la comunidad. Es un viaje hacia un universo de muchas dimensiones, hacia otros mundos, que claro, por ser nomateriales, transtemporales y transespaciales no son considerados accesibles para la investigación científica. Y a partir de esto, muchas veces se los considera no realmente existentes, algo así como la "desrealización", término con el que se nombra en psiquiatría la percepción de otras realidades.
En la mayoría de los pueblos indígenas la existencia de otros mundos, o un universo de varios niveles es una realidad, para los Signas y Secoyas, por ejemplo, existen el mundo subterráneo, llamado "hogar de la tierra", el mundo celestial y el terrenal, donde viven los mortales. El "hogar de la tierra" es su lugar mítico, donde habita la "gente con cola". Mundos sólo accesibles para el Chamán que toma yagé.
Una vez allí, en ese mundo, el Chamán interpreta los mensajes y señales de los seres y fuerzas que deambulan en la realidad que habitamos en la forma de animales, espíritus, objetos o personas. "Ello para enderezar entuertos, curar males, prever sucesos. Su tarea es ardua y peligrosa pues deben enfrentarse con seres y fuerzas siempre más fuertes que él y debe ser audaz y sagaz para lograr transar y negociar, dialogar y luchar regresando vencedor del más allá y así lograr la supervivencia y la seguridad de su gente".
Si seguimos a Eliade, entre los paradigmas preceptuales de los chamanes que utilizan plantas o brebajes visionarios tendríamos que las plantas son consideradas sagradas; que son usadas en ceremonias o rituales específicos que sostienen y renuevan la cosmovisión del grupo cultural; que existe un mundo distinto a este al que s e tiene acceso por medio de las plantas; que el empleo de estas sustancias forma parte reconocida de la membresía del grupo, o algún subgrupo significativo, y que estas plantas pueden ser utilizadas por quienes tienen la habilidad para curar y para producir otros cambios en el mundo ordinario con su aplicación.
"El curaca, mediante el uso de técnicas de éxtasis, del trance como tecnología del conocimiento y proceso mental, conserva y transmite su cultura. Él es el pilar de los quehaceres trascendentales, un trabajo metafísico que mantiene viva una realidad física del grupo con quien comparte una cosmología, unas creencias y prácticas sociales…"
Dado todo lo anterior, el uso y la simbología que tienen las plantas visionarias para los pueblos indígenas se presentan como un centro de su cultura ancestral, legítima y valiosa, definitivamente distinta a los usos "modernos" que se hacen de las sustancias que éstas contienen.
Actualmente, y luego de la rebelión cultural, artística y la apología al uso de sustancias psicoactivas de mediados de los años cincuenta y la década del sesenta. Donde los jóvenes rebeldes buscaban sus "chamanes", no para autoconocerse sino para "viajar" bajo los efectos de las plantas mágicas, que no usaban directamente sino consumiendo sus alcaloides principales:mezcalina, dimetiltriptamina, dietilamina del ácido lisérgico, psilocina y psilocibina, estas plantas maestras y sus alcaloides son perseguidos en todo el mundo, situación que comenzó poco después de 1971, e inició su clasificación como lícitas e ilícitas, buenas y malas, con el obvio proceso de clandestinidad de su uso y cultivo.
Víctimas de lo anterior fueron muchas comunidades indígenas que vieron también perseguidas sus tradiciones ancestrales cuando autoridades ajenas a ellas prohibieron para "todo el mundo" estas plantas que por siglos habían estado conviviendo con el hombre, además, se retrasó el estudio de algunas de ellas que estaban siendo analizadas con fines farmacológicos.
El futuro es incierto: por un lado se sigue resquebrajando lo místico y ancestral de estas especies y su uso por medio de ceremonias modernas y comerciales que nada tienen que ver con los rituales de los pueblos indígenas; por otro lado, se corre el riesgo de convertir a estas plantas y las sustancias que contienen en las nuevas drogas prohibidas, como la marihuana y la coca, que con el uso irresponsable y el comercio abren las puertas a problemas más profundos y ya conocidos. Mundos muy oscuros y quizá más complejos que los que advierten los chamanes en sus vuelos mágicos.
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/83180

domingo 24 de agosto de 2008

Perú declara patrimonio cultural a la ayahuasca

Perú declara patrimonio cultural a la ayahuasca.
15 de julio de 2008, 20:21
Altino Machado Sao Paulo (Brasil)
El gobierno de Perú declaró como patrimonio cultural de la nación los conocimientos tradicionales y usos de la ayahuasca, practicados por las comunidades indígenas en la selva amazónica. La decisión del gobierno peruano, comentada por el director del Instituto Nacional de Cultura, Javier Ugaz Villacorta, fue publicada en la edición del sábado de El Peruano, el diario oficial del país.En la declaración de reconocimiento, el gobierno peruano afirma que la ayahuasca tiene cualidades psicotrópicas, esto es, que actúan sobre la psiquis, la actividad mental, el comportamiento, la percepción, al ser conocida en todo el mundo como una planta indígena que transmite sabiduría a todos los iniciados en los fundamentos propios del mundo.También afirma que los efectos producidos por su consumo son equivalentes a la entrada a los secretos del mundo espiritual. Según el Instituto Nacional de Cultura, el ritual de la ayahuasca se ha establecido como el centro de la medicina tradicional y es uno de los pilares de la identidad de los pueblos amazónicos, siendo su uso necesario e indispensable para todos los miembros de la sociedad amazónica peruana.La ayahuasca es una bebida obtenida a partir de cocinar la enredadera jagubé (Banisteriopis caapi), junto a una hoja de chacrona (Psichotria viridis). Según el gobierno peruano, la ayahuasca cuenta con una extraordinaria historia cultural, en virtud de sus cualidades psicotrópicas.Virtudes terapéuticasEl Instituto Nacional de Cultura señala que el uso y resultados obtenidos con ayahuasca fueron necesarios para todos los miembros de las sociedades amazónicas en algún momento de sus vidas e indispensables para que asumieran el papel de ser portadores privilegiados, sea a través de sus comunicaciones con el mundo espiritual o para que se expresaran de forma plástica.El gobierno peruano afirma que los efectos que produce la ayahuasca han sido ampliamente estudiados a causa de su complejidad y son diferentes de los que usualmente producen los alucinógenos."Parte de esa diferencia consiste en el ritual que acompaña su consumo, que conduce a diferentes efectos, pero siempre dentro de un margen culturalmente delimitado y con propósitos religiosos, terapéuticos y de afirmación cultural", afirma Javier Villacorta.Para el gobierno peruano, la práctica de sesiones rituales de ayahuasca constituye uno de los pilares de identidad de los pueblos amazónicos y su uso ancestral en los rituales tradicionales, que garantizan la continuidad cultural, está vinculado a sus virtudes terapéuticas."Se busca protección del uso tradicional y de carácter sagrado del ritual de la ayahuasca, que se diferencie de los usos occidentales descontextualizados, consumistas y con propósitos comerciales", señala la declaración del Instituto Nacional de Cultura.
Reconocimiento en Brasil.
El gobierno brasileño también analiza, por intermedio del Instituto do Patrimônio Histórico e Artístico Nacional (Iphan), un proceso para reconocer el uso de la ayahuasca en rituales religiosos como patrimonio inmaterial de la cultura brasileña.A finales de abril, en el Centro de Iluminação Cirstã Luz Universal - Alto Santo, fundado por el maestro Raimundo Irineu Serra, en Rio Branco, el ministro de cultura Gilberto Gil recibió el documento con la solicitud de representantes de los centros que integran los tres pilares fundadores de las doctrinas ayahuasqueiras.La solicitud mereció el respaldo del gobernador de Acre, Binho Marques, quien afirmó que "es muy fácil construir edificaciones, pero es mucho más difícil construir una fortaleza cultural como esta"."Es nuestra reserva moral, nuestra fuente de sabiduría. Yo mismo, en momentos de incredulidad, de no tener más esperanza en el futuro, fue que encontré sabiduría e iluminación y mucha credibilidad en el futuro. Preservar esa sabiduría, esa cultura y esa iluminación es importante para Acre. Acre lo agradece. Pero tengo certeza de que Brasil lo va a agradecer, no solo Acre", afirmó Binho Marques.El próximo 21, el programa SBT Realidade presentará los tres pilares fundadores de las doctrinas ayahuasqueiras (Alto Santo, Barquinha y União do Vegetal), que pidieron al Iphan el reconocimiento del uso de la ayahuasca en rituales religiosos como patrimonio inmaterial de la cultura brasileña.