| RSS |

| RSS |
Crecimiento Personal - Espiritual Cusco - Mágico

Hacía tiempo que esperaba tomar la ayahuasca. Había leído mucho sobre ella y sobre todo, había leído muchas experiencias maravillosas de otras personas con ayahuasca y el chamanismo. Todo ello no hacía más que aumentar mi deseo de tomarla. Imaginé que mi vida cambiaría radicalmente, que todo sería fácil y mis problemas se resolverían, que tendría claridad mental y quien sabe... tal vez hasta descubría algún poder oculto en mí.
Por fin llegó el gran día y me llevé una decepción. No ocurrió nada extraordinario, además de todo lo que vi, prácticamente no entendí nada, aparte de pasar un mal rato y un fuerte dolor de estómago, poco más me quedó de aquello. No obstante, me atreví a probar de nuevo.
Esta vez fue más tranquilo, me sentía bien, habían imágenes muy bonitas y yo estaba muy tranquila, pero aún así faltaba emoción, sentimiento de plenitud, esperaba sentir un gran amor y paz, como tanta gente había descrito, pero no fue así.
Durante aquellos días no experimenté mucho más, o no me daba cuenta entonces.
Estar en el Centro Wanamey fue toda una experiencia de contacto con la naturaleza, pasé tantas horas viendo llover, oyendo el canto de los pájaros, oliendo los perfumes que desprende la selva, que llegué a sentirme unida aquel ritmo, me sentía respirar con ella.
Ahora cuando ya han pasado varios meses y estoy inmersa de nuevo en mi mundo, me doy cuenta de que mi vida ha cambiado, lentamente, pero ha cambiado. Allí donde antes había grandes problemas, ahora han perdido importancia, donde había ansiedad, preocupación y sobre todo miedo al futuro, ahora hay calma, tranquilidad y deseos de vivir el presente, sin prisas. Donde había miedo, hay amor.
No sé si este cambio ha sido debido a la ayahuasca, a las largas conversaciones con Joel Johuanchi, o a los libros que he leído desde entonces, supongo que un poco de todo, pero lo cierto es que todo ha ayudado.
De lo que sí estoy segura, es de que la ayahuasca hizo que me centrase en mi vida, que modificase mi escala de valores y que pudiese dar gracias a Dios por todo lo que me ha ofrecido en esta vida, aportándome alegría de vivir y de querer compartir con los demás.
Ahora me siento unida al Todo, porque sé que formo parte de él, me siento más cerca de Dios porque sé que está en mí, y reconozco y compruebo cada día el gran poder de nuestra mente porque mi vida es como yo quiero que sea.
Supongo que si estás leyendo estas líneas, es porque te interesa el tema de la espiritualidad y el ayahuasca, enhorabuena ya has dado el primer paso, solo tienes que seguir adelante, pero no tengas prisa, tal vez yo corrí demasiado, por eso no fue todo lo que esperaba entonces. Mejor aún, no esperes nada solo ves “con el corazón abierto” como me decía tantas veces Joel Johuanchi.
Aprovecho estas líneas, para agradecer una vez más a Joel Johuanchi, la paciencia y el amor que me ha demostrado al enseñarme el camino, sin su ayuda me habría sentido perdida.
Victoria
Barcelona - España