Naturaleza y Espiritualidad

(desde una perspectiva andino-amazónica)

Quienes formamos parte de la cultura moderna hemos perdido nuestra conexión con la naturaleza. Por otro lado, hemos dormido nuestra sensibilidad para establecer un estrecho vínculo con las fuerzas sobrenaturales. La medicina occidental, por su parte, ha dejado de lado la utilización de productos naturales, y sustituido -a través de la química- a las prácticas rituales de carácter tradicional.

En los Andes y la Amazonía, sin embargo, podemos encontrar a grupos humanos cuyo diario vivir está íntimamente asociado a su medio ambiente, y cuyas prácticas medicinales están basadas en la utilización de plantas del bosque y la guía de un chamán o sanador.

Los Andes y la Amazonía están en un equilibrio constante y perfecto entre flora, fauna, seres humanos, y seres espirituales y cósmicos. Nos permiten encontrar aquel equilibrio psico-físico y espiritual del que dependemos todos, además de armonizar con los cuatro elementos de nuestra madre naturaleza (tierra, agua, fuego y aire)

Quienes habitan estas tierras se relacionan con la naturaleza como un ser viviente, y no como un laboratorio biológico. Entienden que lo elemental es la conexión espiritual que nos ayuda a trascender y equilibrar los cuatro aspectos fundamentales del ser humano: los aspectos físico y emocional, junto al mental y espiritual. Este equilibrio se consigue utilizando todo aquello que la madre naturaleza nos prodiga: ya sean plantas maestras y medicinales, o la energía de los grandes espíritus a través de los cuales interpelar a la naturaleza.

A través de rituales de sanación podremos desarrollar nuestras facultades espirituales. A través de estos rituales podremos ir más allá de lo que nuestra mirada es capaz de ver y entender. A través de estos rituales aprenderemos a sentir con la esencia de nuestro corazón interior.

Por Joel Jahuanchi

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